En FUTPRO defendemos una atención integral a las futbolistas, en la que la salud mental ocupe el lugar esencial que merece dentro y fuera del terreno de juego.

El fútbol profesional exige mucho más que un buen rendimiento físico. Detrás de cada entrenamiento, cada partido y cada competición existen también emociones, presión, incertidumbre y situaciones personales que forman parte del día a día de las futbolistas.

Desde FUTPRO conocemos de primera mano esta realidad. Sabemos que la exigencia del deporte de élite, las lesiones, la incertidumbre laboral, los cambios de club, la conciliación o la presión competitiva pueden tener un impacto directo en el bienestar emocional de las jugadoras. Por ello, entendemos que cuidar la salud mental no es una opción, sino una necesidad y por ello, una prioridad para nosotras.

La salud mental es parte de la salud

La salud mental es una dimensión esencial de la salud integral de cualquier futbolista. Su cuidado no debe estar condicionado únicamente por el rendimiento deportivo, sino por el derecho de todas las jugadoras a sentirse bien, recibir apoyo y desarrollar su carrera en un entorno seguro y saludable.

Disponer de herramientas para afrontar los momentos de dificultad, poder expresar cómo se sienten y pedir ayuda cuando sea necesario son aspectos fundamentales para proteger su bienestar personal.

En FUTPRO defendemos una visión integral de la futbolista, entendiendo que cuidar su salud implica atender, con la misma importancia, tanto su bienestar físico como emocional.

Romper el tabú para poder avanzar

Durante muchos años, la salud mental ha permanecido en un segundo plano dentro del deporte de élite. Hablar de ansiedad, estrés, agotamiento emocional o vulnerabilidad ha sido, en demasiadas ocasiones, motivo de silencio por miedo al estigma o a ser percibidas como menos capaces.

Desde FUTPRO queremos contribuir a cambiar esa realidad. Normalizar la conversación sobre salud mental, fomentar espacios seguros y recordar que pedir ayuda nunca debe interpretarse como un signo de debilidad, sino como un acto de responsabilidad y fortaleza.

Por ello, queremos que ninguna futbolista sienta que tiene que afrontar sola los momentos más difíciles de su carrera. 

Nuestro compromiso implica acompañarlas en todas las etapas de su carrera, también en aquellas que resultan menos visibles. Porque detrás de cada deportista hay una persona, y cuidar de las personas es la mejor forma de fortalecer el deporte.

Seguiremos trabajando para impulsar iniciativas que promuevan el bienestar emocional de nuestras afiliadas, convencidas de que un fútbol femenino más fuerte también pasa por poner la salud mental en el lugar que merece.